
El juego consistía en no verse -lo acordamos en un café- nunca en la vida volver a verse, esquivarse toda la eternidad. y por unos meses funciono, éramos practicamente eminencias en nuestro juego, incluso hicimos publicaciones, inventamos reglas y pusimos excepciones, sin jamás hacer contacto.
Pero todo fracaso un jueves a la noche en que yo decidí contestar el móvil de madrugada, eras tu y tu hermosa voz, perdimos el juego.

2 comentarios:
me encantan las "vidas paralelas" que creas en tus cuentos... este ha sido el mas breve pero (creo) uno de los que llevan mas sustancia.
Me trajó a la mente un juego que me obsesiobanade pequeño: en la "matatena" tienes solo una oportunidad de rebotar la pelota y mientras gira en el aire tomar todo lo que tienes a tu al rededor... suena divertido y a la vez perverso, depende de como lo veas... o no?
un abrazo enorme!
___nosoytrendy.
Son realidades.
Gracias por leer.
John
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