
Me observaste al bailar y te percibí, tu dulce y esperanzadora mirada me regocijo hasta conmoverme, me regalaste una tímida sonrisa, casi culposa de tus pensamientos de inocente lujuria.
Saliste y me dirigí hasta ti, tu espalda estaba apoyada sobre la fachada de este negocio casi caduco, el incesante flujo de personas bulliciosas al pasar fatigaba mis pensamientos.
Antes de mencionar palabra, coloque mi mano sobre tu cintura, y una sonrisa me dio el si, me sentí estimulado y excitado, me acerque mas, hasta percibir tu descontrolada reparación, tus ojos nerviosos circulaban por mi rostro, como queriendo adivinar mis pensamientos, queriendo devorarme en un instante.
Quería besar esos suaves labios, delante del bullicioso caudal de personas reacias a los sentidos, pero me detuviste, con tu mano en mi cadera queriendo alejarme y tu ansiosa mirada rogando por conocer a alguna persona, no, solo conocías a todos en ese lugar al igual que yo. Fuertemente tome tu mentón y te robe el más dulce beso que jamás probaras, te rendiste, te entregaste a mí.
Coloque mi mano sobre tu nuca y el contraste de tu cabello me permitió acariciar tu cuello sutilmente.
Imaginar los pensamientos de las personas al vernos me excitaba aun más, te lo insinué y aceptaste, nos dirigimos calles arriba, lejos del tumulto molesto de personas, me apoye en la fachada del MIDE, en las no suficientes sombras de la noche, cuando te pusiste de rodillas frente a mi, tus manos temblorosas abrieron mi cremallera, me sorprendí, pero eso no aplaco el placer que me hacia sentir, seguimos hasta aquella habitación que nos esperaba, lujuriosa, al llegar al lugar te colocaste de espaldas a mi, hábilmente baje sus pantalones y coloque mi mano en tu abdomen y con la otra tratando de entrar en tu cuerpo, un gemido me advirtió de conseguir mi cometido, fue mas rápido de lo que acostumbro, la excitación de lo prohibido y lo poco explorado me había estimulado con creces. Fue largo el grato momento que jugamos y nos exploramos, fue agotador e intenso.
Al terminar, te dije mi nombre y me dijiste el tuyo.




