domingo, 14 de junio de 2009

Heridas


por que pensar,
que eres especial?
que eres diferente?
que serias mi gran amor?
por que al mirarte no puedo sentir lo mismo?
por que me mataste la ilusión?
por que me mataste el amor?
por que quise pensar que por fin había encontrado al hombre de mi vida?
por que tratar de entender todas tus dudas sobre mi?
por que dejar que hicieras lo que quisieras conmigo?
por que sentirme tan estúpido por extrañarte?
por que sentir que sin ti no podía vivir?
por que me gustaría que te fueras de mi vida, y así no verte nunca mas?
por que este amor es tan contradictorio?
por que esto se ha vuelto una tortura?
por que rompiste la magia que había en ti?
porque ahora te puedo ver como lo que eres.... un hombre de carne y hueso, tan débil e inseguro, tan frió, tan triste, tan solo... no eres capaz de captar mi amor, de que quería acompañarte, ayudarte a sanar tus heridas a olvidar el pasado, pero no me lo permitiste, me hieres, me lastimas... y no te das cuenta que me hubiese gustado cuidarte para siempre... todo lo que hice por ti... ahora si se perdió todo, ya es demasiado tarde para volver... han sido demasiadas cosas... a veces las palabras no bastan... a veces es mejor el silencio y actuar... hacer cosas por quien uno ama... tan solo por amor...

Las heridas físicas sanaran pero ahí me di cuenta que ya no mas.

domingo, 7 de junio de 2009

Nunca Jamas


Dicen que cuando conoces a esa persona que te complementa, tu media naranja, sientes que el mundo se para y es como si estuviesen solos y no hubiese nadie más. A mí eso me ha pasado y nunca pensé que podría conocer a mi chico ideal, siempre considere un tópico eso de encontrar a alguien perfecto… Ups no existe. Hoy ya no lo creo así. Lo encontré sí, ¿pero de qué sirve encontrar a esa persona que has estado soñando cuando en realidad no la puedes tener junto a ti? Lo peor de todo es que cuando él me vio por primera vez le pasó lo mismo que a mí… Bueno así lo quise ver yo la realidad era otra. ¿De qué me sirve ahora el maldito y afortunado recuerdo? Creo que el recuerdo me estafa, me he enamorado de un recuerdo estafador, si estafador, solo me acuerdo de las cosas que nos pasaron pero prefiero acordarme de la imagen de tu cara, tan real como la realidad y amarga como ella. Eso me vale más que cuatro palabras bonitas que nunca tuvieron sentido y no tenían sentido por que nunca fueron dichas, no fuiste capas. Adoro esos encuentros casuales, en los que nos miramos nos decimos adiós como casi desconocidos mientras pasa eso las mariposas en mi barriga no dejan de revolotear traviesas, se alejaron rápido rápido y sonrío de oreja a oreja, gracias a estos encuentros puedo recordar tu cara perfectamente, tu voz, tus ojos, tus labios, tu sonrisa, tu forma de hablar y expresarte y también tu forma de pensar y de lo que eres y siempre seras… Pero ese recuerdo parece ser que de tanto usarlo se desgasta y tengo que esperar al próximo encuentro… ¿Cuándo será? Nunca Jamas. Que bueno es tener en que pensar y que sea mas importante que todo lo anterior eso me gusta. Buena Vida.

lunes, 18 de mayo de 2009


Hoy quiero verte de nuevo, pero en secreto...
Quiero escucharte decir que me amas y saber que no es cierto... Una última vez quiero fotografiarte desnudo, mirando al cielo....
Sé que ambos tenemos cosas que decir, pero prefiero decirlas yo primero:
No es tu alma lo que quiero, sino tu cuerpo... No es tu apoyo lo que busco, eso no lo quiero... No me importan tus problemas porque sé que soy parte de ellos...
Quiero que, una vez más, digas que si... Quiero que nos dejemos de rodeos...
Tu fingirás que no he dicho nada y yo fingiré que te quiero...Te gusta te gusta, cuando se apodera de mí, ese instinto animal. Te gusta tanto que tome tus manos y las ate a la cama. Que con mi cuerpo te haga presión, mientras no puedes hacer nada. Te encanta poder ver, y que te queme el deseo para poder tocar.
Hacerte vibrar.
Hacerte explotar, de tanto deseo al amar.
Me encanta, tener el control, y dominarte hasta el fin. Sentirte en mí, hasta gritar.
Sentir que quieres liberarte, que recurres a los mordiscos, te desesperas, y caes ante mi dominación.
Lanzo el látigo, rodea tu cuello, te traigo hacia mí, y te devoro, lentamente mis uñas marco por tu espalda, tus muslos bajo los míos, y el jugoso placer que me da, dominarte cada vez, que te pones como un animal.

domingo, 29 de marzo de 2009

Falta tu paso y tu boca, te extraño al respirar.
Esta tristeza que se queda, me empieza a acompañar.
Si la quito, te me olvidas,
prefiero este dolor, que me quema si te miro,
en la imaginación.
Busco tus manos, en mi cuello.

No quiero caminar sin tu cuerpo, que me mueve despacio sin parar.
Sin el eco de tu aliento, no quiero despertar.
Y tu risa no me deja, me grita que no estás.
Tengo miedo amor, no soy tan fuerte hoy.

Me da miedo pensar que alguien más te besará.
Ya no quiero pensar que sólo quede tu amistad.
Cierro los ojos, y te nombro, quiero sentir tu olor.
Y te espero, y te sueño, quiero escuchar tu voz.
Tu mirada me recuerda, qué frágil soy,
y me apago en tu silencio, ya no sé estar sin ti.
Tengo miedo amor, no soy tan fuerte hoy.
Me da miedo pensar que me intentes olvidar.
Ya no quiero pensar que tu piel me borrará.
Y prefiero soñar aunque duela despertar.
Me da miedo pensar.
Ya no quiero pensar.
Me lastima pensar que sólo quede tu amistad

viernes, 20 de marzo de 2009

COMPARTIR


Y pienso que quiero desprenderme.
Cortar ese hilo invisible que ata mi alma a tu nada.
Solo yo creo lazos dentro de una vida que no me pertenece.

Pertenencia…es mi necesidad,
pertenecer ese es mi erróneo fin.
Ser parte tuya cuando lo único tuyo eres tu.
Tu sin mirarme, tu sin verme.
Tu sabiendo seguramente que estoy, estuve y estaré.
Con una seguridad absurda de mi debilidad que duerme en mis entrañas.
Nunca vas a estar en ese momento sublime en que mi yo se des personaliza para recorrer tu alma.
Esa alma inquieta, sin paz que acosa mis preocupaciones.
Ya no es un reproche, se me gastaron los pedidos, se agoto mi silencio.
Es esta sensación de vacío, de ausencia aunque este contigo.
Si tan solo imaginaras el poder de la palabra.
La palabra justa en el momento preciso,
cambiarías ese flujo de retirada con el que intentas retenerme.
Es todo tan simple que te asusta.
Simplemente confiar, en mi, en ti y en la incertidumbre de lo que puede ser.
Dejarse llevar por el placer de compartir.
Compartir el amor, los silencios, la cama, el cuerpo, la vida, el dinero,
las ilusiones, el todo, y convertir las no ganas en el placer absoluto de la paz,
que da la seguridad de sentirse querido.
Es simple como el recuerdo, como la necesidad de creer
en un espacio sin límites donde no existe la bochornosa espera de tu mano,
que en un arrebato de piedad acaricie mis necesidades.
Lo se, es imposible.
Nunca vas a dejar tus egoísmos.
Tu eres dueño de la historia, la mueves con tus hilos
que se enredan furtivos en mis ganas de ti.
Si, ya no pienso en una certeza, quiero desprenderme.
Dejarte el sabor a nada con que pintaste mis días junto a ti.
Regalarte las esperas que aun me das en tus promesas de llegada sin llegar.
Necesito que me extrañes, como yo te extraño desde que formas parte de mis días.
Pero quiero desprenderme, sin que sufras mi ausencia.
Quiero regalarte el olvido que me diste, al negarme de frente al mundo,
y yo mismo negar tu paso entre mi gente argumentando que, como otro, ocupaste mis espacios pero no mi corazón. Mentiras.
No es necesaria la verdad para los demás.
Mi vuelo es amplio, largo, cruza océanos, ciudades, países y solo se detiene cuando inunda los sueños de quienes no tienen sueños. Ahí estoy.
No puedo quedarme mas, el tiempo me lleva de nuevo.
Renuncio a quemar mis alas en tu incertidumbre, en tu inseguridad, en tu falta de compromiso y tus ganas de compartir tu todo.
Llegue de casualidad.
Me trajo a ti la grandeza de la causalidad y me aleja de ti la certeza de tu soledad elegida, al menos conmigo.
Quisiera quedarme eternamente en tus espacios, esos en que el tiempo te regala, cuando no piensas en ti.
Me voy, cortando abruptamente el dolor de ser ignorado y regalándome a mi mismo la dignidad de seguir buscando un sueño.

Gracias corazón por ser tan fuerte.